Adelgazar es muy difícil si la digestión de los alimentos no es correcta.
Los alimentos más ricos en proteínas, de mejor a menos bueno son: los frutos secos (nueces, pistachos, coco, calabaza, avellanas, almendras, piñones, pipas de girasol…). No se deben confundir con la fruta seca dulce (higos secos, uvas pasas, ciruelas pasas, dátiles) que son ricos en azúcares; los derivados de la leche (leche, yogur, queso, requesón), los huevos, y finalmente las carnes y pescados. Así mismo los cereales y las legumbres contienen bastantes proteínas.
Chittenden demostró que el ácido clorhídrico libre, en un porcentaje de tan sólo el 0,003 % es suficiente para suspender la acción de la ptialina o amilasa salivar sobre el almidón, y que un ligero aumento de esta acidez no sólo detiene esa acción sino que destruye la enzima. Los alimentos ricos en proteínas son digeridos por la pepsina del estómago, pero esta reacción sólo puede llevarse a cabo en presencia de un medio ácido que es proporcionado por el ácido clorhídrico. Por tanto, las condiciones de acidez requeridas para la digestión de las proteínas son las que impiden la acción de la saliva sobre los almidones.
El fisiólogo Stiles confirma que: «la ptialina es extremadamente sensible al ácido, y puesto que el jugo gástrico es muy ácido es obvio que la digestión salivar debe detenerse en el estómago». Pero no siempre el jugo gástrico es ácido ya que cuando comemos los alimentos a base de almidon solos o acompañados de verduras o grasas,(ésta es la mejor manera de comerlos), el jugo formado en el estómago es alcalino. En esas condiciones la ptialina o amilasa salivar trabaja de forma óptima en la digestión de los almidones.
Como vemos, las proteínas requieren un medio ácido para su digestión, mientras que los almidones lo necesitan alcalino. Si comemos un alimento a base de proteínas (carne, pescado, huevo, queso, en especial) con un almidón (los de más difícil digestión son los cereales), se vierte enseguida un jugo gástrico para digerir la proteína, y debido a esa acidez la digestión del almidón queda inhibida de forma inmediata. La ptialina no puede actuar y surge la mala digestión. Ejemplos de esta mala combinación son sobre todo: pan, arroz o patatas con carne o pescado, bocadillo de queso; pan, galletas y cereales con leche, huevos fritos con pan, carne y pescado en la misma comida, … Las combinaciones más suaves de este grupo son algo tolerables si los comemos en pequeñas cantidades: patatas y frutos secos, patatas con verduras y un poquito de queso,
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