viernes, 1 de julio de 2016

¿Es la grasa animal perjudicial para la salud?

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Existe la creencia generalizada de relacionar la grasa que ingerimos de origen animal como “grasa saturada” y con ello su relación con enfermedad cardiovascular y riesgo de arteriosclerosis. Para ello, deberíamos valorar estos alimentos, uno por uno, porque existen una gran cantidad que son de origen animal con un perfil de ácidos grasos adecuados que nos aportan grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas (omega 6 y omega 3) con elevados beneficios para la salud.
                                                      
Los omega 6 y omega 3, son los llamados acidos grasos Esenciales, importantes como su nombre indica porque es “esencial que incorporemos con la dieta” porque el organismo no los sintetiza. Entre ellos, el omega 3, presente en gran cantidad en pescados azules, frutos secos y aceites de lino, ha demostrado ser altamente importante en la prevención de enfermedades cardiovasculares en pacientes de riesgo y también en la población general, reduciendo, la concentración de triglicéridos en sangre y con ello la mortalidad por esta causa. Además tiene un potente efecto antioxidante (reduciendo el envejecimiento celular), antiagregante (consiguiendo disminuir la incidencia de trombosis), antiarrítmico, antiinflamatorio y consigue disminuir la tensión arterial. Estos efectos positivos son la causa de una importante reducción de la morbimortalidad por causa cardiovascular a tan alto nivel, que en los últimos estudios que fueron publicados en la famosa revista Journal of the American College of Cardiology, los ácidos grasos omega 3 han resultado tan efectivos como las estatinas, fármacos que se utilizan para disminuir el colesterol en la práctica médica diaria, y que también presentan estos efectos beneficiosos citados.

Los ácidos grasos omega 3, presentes en gran cantidad en pescados azules, frutos secos y aceites de lino, han demostrado ser importantísimos a la hora de prevenir enfermedades cardiovasculares

Por todo ello el consumo de alimentos ricos en omega 3 ha de estar entre 2-3 gramos semanales, peso que correspondería a comer pescado azul entre una y tres veces/semana. Estas cifras están muy lejos del consumo actual en las dietas occidentales, por lo que sería recomendable aumentar su consumo.

El omega 6 presente en aceites de girasol o de soja, carnes rojas y huevos, entre otros, también debe formar parte de nuestra dieta pero siempre vigilando las cantidades, porque un exceso podría causar un aumento de riesgo de padecer enfermedades inflamatorias y cardiovasculares.


Es importante, por tanto, mantener un equilibrio en la ingesta de ambas sustancias porque un mal balance podría provocar un mayor riesgo de diferentes enfermedades.

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