La media del consumo de sal en Europa está muy por encima de lo
recomendable, como pasa en otros países del primer mundo como Estados Unidos,
el problema es que este consumo elevado de sal es muy peligroso para aquellas
personas que tienen problemas de hipertensión, hacen que retengamos
líquidos,… pero tampoco es sano pasar sin ella.
Con estos fáciles consejos conseguirás disminuir bastante (aunque parezca
mentira) tu consumo de sal, y con ello mejorar bastante tu salud, sobre todo si
eres una persona diagnosticada de hipertensión:
1. Cuando vayas al supermercado lee las
etiquetas, no verás contenido en sal, pero verás contenido en sodio que nos sirve de equivalente
2. Procura comer pocas comidas precocinadas y
comida rápida: en la elaboración de estos productos se abusa aún más de la sal
3. Quita el salero de la mesa: hay veces que
si no lo ves no te acuerdas
4. Disminuye poco a poco la cantidad de sal
que le echas a la comida, repito, poco a poco
5. Utiliza especias y condimentos (como pimienta, vinagre, limón, ajo, comino,…), con ellas tendrás comidas con sabor, aún sin utilizar el salero
6. Empieza a utilizar una cuchara o la punta de un cuchillo para adicionar sal a la comida mientras guisas, el "un pizco", "un pellizco",… hacen con frecuencia nos pasemos mientras que si vemos la sal siempre en la misma superficie seremos conscientes de lo que ponemos
7. Procura que tu salero tenga agujeros pequeños
Veréis que con estos consejos empezáis a tomar menos sal sin daros cuenta.
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