Hasta ahora creíamos que este tipo de alimentos eran la única solución, de hecho ya os hablamos de ello en Cita previa, pero el caso es que ahora, según el número de este mes de la revista médica American Journal of Clinical Nutrition que publica un estudio de la University of Western Australia, el té también podría ayudar a frenar los avances de esta enfermedad y de otros problemas relacionados con la mineralización ósea.
Concretamente, según el estudio realizado por Amanda Devine y otros colaboradores, la mineralización ósea de los bebedores de té habituales se situaba, en su muestra de estudio, en un 2,8% más que en aquellos individuos que no solían beber té. La diferencia puede parecernos poca, pero es bastante significativa a la hora de la aparición de problemas óseos. Y un dato más, mientras los bebedores de té perdían sólo un 1,6% de la BMD de su cadera (una medida para controlar el estado de mineralización del hueso) aquellos que no bebían té llegaban a perder hasta un 4,0%.
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